domingo, 30 de abril de 2023

Pedagogía del oprimido

 CAPITULO 1

Paulo Freire propone una pedagogía libertadora en la que los individuos aprendan a cultivarse a través de situaciones de la vida cotidiana. Según el autor, esta pedagogía no se trata de una educación para el oprimido, sino de una propuesta para que el sujeto construya su propia realidad a través de la reflexión y el análisis crítico de su entorno.

En el primer capítulo del libro, Freire destaca la importancia de superar la contradicción entre opresores y oprimidos, y señala que la verdadera liberación no radica en el cambio de roles entre estos dos polos, ni en la creación de nuevos opresores en nombre de la liberación, ya que la superación auténtica de la opresión implica una toma de conciencia por parte de los oprimidos de la realidad en la que viven y una iniciativa de su parte para luchar contra los opresores y liberarse de su dominación.

Además, se implica una transformación profunda de la pedagogía tradicional, que ha sido utilizada como instrumento de manipulación por parte de los educadores para imponer su visión del mundo y su sistema de valores a los educandos, y propone un enfoque en el que el método deja de ser un instrumento de manipulación y se convierte en un medio para la toma de conciencia crítica por parte de los educandos.

El opresor explota y violenta la razón de su poder, comete injusticias, y tiene miedo de perder su libertad por ese mismo motivo se deshumaniza y hay una falsa generosidad, mientras tanto el oprimido debe tener una reflexión crítica para tener su liberación, pero le da miedo asumir su liberta, ya que está sometido por el oprimido. Para Paulo Freire la educación es una práctica para conseguir esa libertad.

En conclusión, la pedagogía del oprimido busca liberar a los individuos de su condición de oprimidos a través de la toma de conciencia crítica y la lucha por la libertad. Este enfoque pedagógico implica una transformación profunda de la educación tradicional y una redefinición del papel de los educadores y los educandos en el proceso de aprendizaje.

 

 CAPITULO 2

La educación tradicional se diseñó para que el educador tenga el control absoluto del proceso de aprendizaje, dejando al educando en un papel pasivo. Paulo Freire identifica esta concepción bancaria de la educación, en la que el educador es el sujeto y los educandos son meros objetos que deben adaptarse a las determinaciones del primero. El objetivo es transformar las mentes de los individuos para que se adapten mejor a la realidad, lo que hace que se vuelvan más pasivos y disminuya su creatividad.


Además, también habla de la educación liberadora la cual es la antítesis de la concepción bancaria. Esta pedagogía sugiere que el individuo adquiera la biofilia a través del cultivo del ser, estando con el mundo y no en el mundo, lo cual se alcanza a través de la liberación. Para ello, la educación debe dejar de ser mecanicista y convertirse en un acto cognitivo en el que se comprenda y analice el contenido.

Es por eso que el educador debe crear las condiciones adecuadas para que el aprendizaje se desarrolle, además que la relación entre educador y educando debe ser bidireccional, contribuyendo a la educación integral de ambos.

A continuación, te muestro un cuadro comparativo que nos ayudara a comprender mejor el tema:



Como bien se ve en el cuadro comparativo, el papel del educador es el de facilitador y mediador en el proceso de aprendizaje, fomentando la participación activa de los educandos. Esta educación liberadora propone que los educandos sean capaces de cultivarse a través de las situaciones de la vida cotidiana. La idea es que construyan su propia realidad a partir de las circunstancias que se presentan en su vida diaria.


La educación debe dejar de ser un acto mecánico y memorístico para convertirse en un acto cognitivo en el que se problematice el mundo y se busquen soluciones conjuntas. Se busca cultivar la biofilia a través del cultivo del ser y la liberación, para lograr una educación liberadora que fomente la creatividad y la participación activa de los individuos en su entorno.



Bibliografía:

  • Freire, P. (2005) Pedagogía del oprimido. Capítulo I pp. 39-74. Capítulo II, pp. 75-100. México: Siglo XXI







Pedagogía del oprimido

 
BIBLIOGRAFIA DE PAULO FREIRE

Paulo Freire (Recife, Brasil, 1921 - São Paulo, 1997) fue un pedagogo brasileño que estudió filosofía en la Universidad de Pernambuco y comenzó su carrera como profesor de historia y filosofía de la educación en la Universidad de Recife. En 1947, inició la labor de alfabetización de adultos, que llevó a cabo durante los años sesenta en el nordeste de Brasil, donde existía un elevado índice de analfabetismo.

En 1964, con la llegada del general Humberto Castelo Branco al poder, Freire fue detenido y tuvo que abandonar el país. Durante su exilio, ejerció como asesor educativo de diversas instituciones, incluyendo la UNESCO. Regresó a Brasil en 1980.

Basándose en sus profundas creencias cristianas, Freire creó una pedagogía política y humanista que buscaba la integración del individuo en su realidad nacional. Promovió una educación para la liberación del individuo, en lugar de la domesticación, a través del desarrollo de la conciencia crítica. Su pedagoga

Las ideas educativas de Freire se recopilaron en varios ensayos, entre ellos "La educación como práctica de la libertad" (1967), "Pedagogía del oprimido" (1969) y "Educación y cambio" (1976).

Para entender mejor el contexto del autor y su vida se recomienda el siguiente video:




BIBLIOGRAFIA:

  • unipe: Universidad Pedagógica Nacional. (2016, 8 abril). PAULO FREIRE- Serie Maestros de América Latina [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=t-Y8W6Ns90U

  • Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Paulo Freire». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/freire.htm [fecha de acceso: 30 de abril de 2023].

El culto a la eficiencia y la pedagogía por objetivos: nacimiento de un estilo pedagógico

 La pedagogía por objetivos: obsesión por la eficiencia.

La pedagogía por objetivos busca la eficiencia a través de la planificación, el control y la evaluación del proceso educativo, de manera que se pueda medir la consecución de los objetivos prestables

Esta visión utilitarista de la enseñanza se ha consolidado en nuestra sociedad, en la que se valora la eficiencia y la productividad por encima de otras consideraciones. La educación se ha convertido en una herramienta para preparar a los individuos para el mercado laboral y para formar ciudadanos útiles a la sociedad. Se ha perdido de vista el valor intrínseco de la educación como un proceso de formación integral de la persona, que busca el desarrollo de sus capacidades y habilidades, así como la adquisición de valores y actitudes que le permitan desenvolverse en su entorno de manera crítica y reflexiva.

La pedagogía por objetivos, al centrarse en la consecución de objetivos preestablecidos, descuida la importancia del proceso educativo en sí mismo, así como el papel activo del estudiante en su propio aprendizaje. Se trata de una visión pasiva del estudiante como receptor de información y de conocimientos, que poco tiene que ver con una concepción participativa y crítica de la educación. En definitiva, la pedagogía por objetivos es un estilo pedagógico que responde a las exigencias de una sociedad que valora la eficiencia y la productividad, pero que puede resultar limitado y reduccionista en su visión de la educación como un proceso de formación integral de la persona.


Por eso es necesario determinar la diferencia entre eficacia y eficiencia, la cual, aunque suena parecido no es lo mismo, ya que eficacia es la capacidad de conseguir lo que se propone en el tiempo indicado con mas recursos, mientras que la eficacia se logran esos objetivos con menos recursos.

Tenemos que tener en cuenta que este origino cuando hubo una sobre producción en las fábricas las cuales en consecuencia se hizo una disminución de trabajadores, esta innovación de las fábricas tuvo algunas características como aumento de producción, ampliación del mercado y también desventajas

Por eso es necesario reflexionar sobre la concepción de la educación que subyace en esta pedagogía, y explorar otras alternativas pedagógicas que permitan una formación más completa y enriquecedora para los estudiantes.








Bibliografia:

  • Gimeno, J. (1990). Capítulo 1 El culto a la eficiencia y la pedagogía por objetivos: nacimiento de un estilo pedagógico. La pedagogía por objetivos: obsesión por la eficiencia. Madrid: Morata.

sábado, 18 de marzo de 2023

EL HUMANISMO

 

¿Hacia una humanidad sin humanidades?

 

Savater menciona que “uno de esos fantasmas es la hipotética desaparición en los planes de estudio de las humanidades, sustituidas por especialidades técnicas que mutilarán a las generaciones futuras de la visión histórica, literaria y filosófica imprescindible para el cabal desarrollo de la plena humanidad” (Savater, F. (1997)), como bien se menciona las humanidades.

Los planes de enseñanza se enfocan en conocimientos científicos o técnicos que se consideran útiles en el ámbito laboral y que tienen una aplicación práctica directa. Algunos de los avances tecnológicos y los descubrimientos recientes tienen un mayor prestigio para estos conocimientos, mientras tanto el pasado o teorías especulativas pueden ser vistos como una pérdida de tiempo. A menudo, se ve con escepticismo cualquier intento de comprender el mundo en su totalidad, ya que estas aspiraciones a menudo han llevado a ideologías totalitarias en el pasado y pueden dar lugar a controversias que el pensamiento políticamente correcto del momento prefiere dejar abiertas para que cada individuo elija su propia interpretación.

Ahora bien, la cultura científica y la cultura literaria es un fenómeno que se c
onsolidó en el siglo pasado debido a la creciente complej
idad y especialización de los conocimientos, lo que hizo imposible para el sujeto abarcar todo el saber. Esto llevó a la renuncia y la especialización, que algunos interpretan como una cuadrícula inhumana. Por otro lado, los científicos pueden ridiculizar la ineficacia de las palabras de los literatos. Es importante señalar que esta separación cultural no es una constante necesaria y es un fenómeno contemporáneo. Muchas de las figuras más ilustres de nuestra tradición intelectual no la habrían apoyado.

Se dice que el humanismo busca desarrollar habilidades como el pensamiento crítico, la curiosidad, la lógica, la sensibilidad hacia las grandes obras del espíritu humano y una visión general del conocimiento. No hay argumentos serios que indiquen que el estudio del latín y el griego sea más propicio para desarrollar estas habilidades que las matemáticas o la química. Estos son solo ejemplos que se mencionan con imparcialidad, ya que el autor reconoce su propia incompetencia en estas disciplinas.

Aún existe un debate en torno a las humanidades que no se centra principalmente en la denominación de las materias que se van a impartir, ni en su carácter científico o literario. Todas las disciplinas son importantes, algunas más oportunas y otras imprescindibles, al menos desde la perspectiva de los profesores cuyo futuro laboral depende de ellas. La oferta educativa se amplía año con año, con la incorporación de nuevas materias. Se incluyen la música, la pintura y la escultura, el cine, el teatro, la informática, la seguridad vial, los primeros auxilios, la economía política, la expresión corporal, la danza, la redacción y el análisis de los periódicos, entre otros.

Las materias docentes, independientemente de cuáles sean, son enseñadas de manera ineficaz, y que expulsa del conocimiento en lugar de atraer hacia él. Dejando a un lado la incompetencia de algunos profesores o al menos esos recuerdos que tiene algunos alumnos, así como las malas influencias sociales, como la seducción de la televisión que aleja de los libros, la prisa por obtener resultados rentables a corto plazo que impide el necesario sosiego escolar.

El autor argumenta también que, para enseñar una materia, el profesor debe despertar el deseo de aprender en los estudiantes, ya que aquellos que no sienten interés por la asignatura difícilmente aprenderán algo. Para lograr esto, el profesor debe estimular la curiosidad de los alumnos con anécdotas interesantes y ponerse en el lugar de aquellos que no están apasionados por la materia. Se critica la pedantería,  y la ciencia por sus fundamentos teóricos en lugar de empezar por las inquietudes y tanteos que han llevado a establecerlos. Además, la ciencia tiene su propia lógica epistemológica que difiere radicalmente de la lógica pedagógica que debe seguirse para iniciar a los neófitos en su aprendizaje. En lugar de enseñar desde los planteamientos teóricos actuales, a veces es más pedagógicamente aceptable enseñar desde teorías que ya no están totalmente vigentes, pero que son más comprensibles o estimulantes para los estudiantes. Es por eso que es importante abrir el apetito cognoscitivo del alumno y no agobiarlo ni impresionarlo.

También expresa las diferencias entre un maestro pedante y uno humilde, así como la importancia de fomentar las pasiones intelectuales y usar un lenguaje sencillo al enseñar. El autor expresa que el maestro pedante se enfoca en demostrar su propia inteligencia y ser admirado por sus compañeros, en lugar de ayudar a sus estudiantes a aprender. Mientras tanto, el humilde maestro se esfuerza por ayudar a sus estudiantes a aprender, incluso si son principiantes. El autor Rivera cree que un buen maestro no solo debe enseñar hechos y teorías, sino también mostrar a los estudiantes los caminos metodológicos que llevaron a estos descubrimientos. Además, el profesor debe cultivar pasiones intelectuales en sus alumnos y recordar que sus alumnos no pueden convertirse en profesionales en su área temática. La memorización a veces se infravalora en la educación contemporánea, es esencial para desarrollar la inteligencia y la memoria.

Ahora bien, hablemos de las nuevas tecnologías como las computadoras y otras innovaciones que pueden conducir a la inevitablemente deshumanización de la sociedad, tales dispositivos son herramientas, no demonios, y que surgieron por el deseo de mejorar el conocimiento y comprensión del mundo.  Se menciona que existe una preocupación por la pérdida de una educación humanística, estas preocupaciones no están relacionadas con los temores de la tecnología, sino más bien con cuestiones de metodología y contenido de enseñanza. El término "humanidades" se originó en el Renacimiento para describir estudios centrados en textos de origen humano en lugar de obras teológicas o religiosas. Estos estudios incluyeron obras de ciencia y conocimiento, no solo literatura, y el objetivo era desarrollar una educación integral que incluyera fluidez lingüística y una amplia gama de conocimientos.

La educación es un tema crucial en la sociedad actual. Una de las principales preocupaciones en cuanto a este tema es la forma en que se enseña y cómo se transmiten los conocimientos. Esta educación debe estar enfocada no solo en enseñar datos y conceptos, sino en desarrollar la sensibilidad narrativa y literaria de los estudiantes. Como se menciona en el texto "humanos no somos problemas o ecuaciones, sino historias; nos parecemos menos a las cuentas que a los cuentos".

Es por eso que la enseñanza es capaz de narrar cada una de las asignaturas, vinculándolas a su pasado, a los cambios sociales que han acompañado su desarrollo, y a la forma en que estos conocimientos afectan nuestras necesidades vitales y nuestros sueños. La verdadera humanidad está en las materias de estudio que conservan vivo el latido.

Es importante que no se pierda ni minimice la consideración histórica en nuestros aprendizajes básicos, aunque comprender la historia sea mucho más difícil que memorizarla. Quizá sea oportuno, como se ha sugerido a veces, que se acostumbre a los alumnos a leer la historia de sus naciones.

También se habla de una sensibilidad narrativa que es ante todo sensibilidad literaria, básicamente se aprende leyendo, aunque haya otras importantes formas de narración que la educación tampoco debe descuidar, como la cinematográfica. Sin embargo, leer es siempre una actividad en sí misma intelectual, un esbozo de pensamiento, algo más activamente mental que ver imágenes: después de la palabra oral, la voz escrita es el más potente tónico para el crecimiento intelectual que se ha inventado.

En algunos casos, el exceso puede ser contraproducente y se logra que los alumnos aborrezcan la lectura convirtiéndola en obligación, en lugar
de contagiarla como un placer. La lectura y la escritura deben ser vistas como una tarea de la educación humanista que resulta más fácil de elogiar que de llevar eficazmente a la práctica. Es importante que los estudiantes se sientan atraídos por la literatura y la escritura, y no las vean simplemente como una tarea más.

En conclusión, la educación debe estar enfocada no solo en enseñar datos y conceptos, sino en desarrollar la sensibilidad narrativa y literaria de los estudiantes. La sensibilidad narrativa es una forma de entender la vida y la historia, que nos permite comprender y asimilar el mundo que nos rodea. Los maestros deben ser capaces de transmitir la importancia de la lectura y la escritura, de tal manera que los estudiantes las vean como una herramienta de enriquecimiento personal, y no simplemente como una tarea más. Además, el profesor debe cultivar pasiones intelectuales en sus alumnos y fomentar las materias de humanidades para tener una mejor comprensión consigo mismo y con el mundo. Recordemos que el conocimiento es más rico cuando se aprende a través de la lectura.


Bibliografía:

  • Savater, F. (1997). Capítulo 5 ¿Hacia una humanidad sin humanidades?, El valor de educar. Barcelona: Ariel.

EL HUMANISMO

 

EL HUMANISMO

¿Que es el humanismo?

 

Es una postura filosófica, enfatiza el potencial individual, social y la capacidad de los seres humanos. Este se enfoca en el bienestar humano y aboga por la libertad y autonomía y el progreso humano. Deriva del concepto de humanitas que fue utilizado por Cicerón para describir valores relacionados con la educación liberal, después apareció en el renacimiento italiano como umanista.

“Los estudios humanísticos se distinguen del pensamiento religioso, de las letras sagradas e igualmente del conocimiento demostrativo propio de las ciencias. Los Studio humanitatis están basados en el famoso trivium de la formación académica medieval, formada por la gramática, la dialéctica y la retórica y abarcan la filosofía, la filología, la historia, la literatura, el teatro, entro otras disciplinas y saberes.” (Ambrosio Velasco, 2009)

El humanismo se caracteriza por su valoración de la dignidad y el potencial del ser humano, la razón y la libertad individual, así como por su enfoque en el estudio de las humanidades, como la literatura, la filosofía, la historia y el arte.

Este humanismo enfoca en la exploración de las capacidades y potencialidades humanas, y busca liberar a los individuos de los dogmas religiosos, políticos y sociales que los reprimen. 

Te dejo un video para que este tema quede mas claro:



 

Bibliografía:

  • Ambrosio Velasco, 2009. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Sociales, Humanismo, Recuperado en 17 de marzo de 2023 de humanismoambrosio (unam.mx)
  • Shibata, F. (2022, 13 febrero). Que es El HUMANISMO Origen, Historia, Definición tipos y su impacto en la sociedad [Vídeo]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=gjDhI-8g-Kc&feature=youtu.be
  •  EN MINUTOS. (2019, 1 octubre). EL HUMANISMO en  5 minutos. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=U4X_DSkXqi4

viernes, 17 de marzo de 2023

Campo intelectual

 

El capital y el habitus
 

Para comprender mejor el texto sobre el campo intelectual de la educación se debe saber sobre el habitus, el cual consiste de una capacidad cognitiva de comportamiento social, donde son estructuras mentales, marcado por la posición de una sociedad divida en clases. El habitus suena a habito, pero no debemos caer en que su significado es lo mismo, porque no es así. Mientras que el habito es una acción que se lleva a diario para fomentar algo especifico e individual, el habitus es ese comportamiento que se da a nivel social, donde ciertos grupos sociales tiene un habitus determinada por sus clases. Mas exactamente los autores Bourdieu y Wacquant escriben sobre la definición del habitus “El habitus es otro elemento necesario para el ingreso a un determinado campo cultural. Se considera como los esquemas mentales y prácticos resultado de la incorporación de visiones y divisiones sociales objetivas que configuran principios de diferencia y pertenencia a ciertos campos” (1995). Este habitus nos ayuda para interactuar con otros.

 

Este habitus se construye socialmente y como bien menciona “el habitus se refiere a un aprendizaje práctico que no es conciente ni intencional, ya que se adquiere a través de la incorporación de prácticas, visiones y valores del espacio social en que se desenvuelven los sujetos. Estas cuestiones a veces se olvidan y han propiciado que el concepto se asocie con algo innato, pues se olvida que fueron incorporados de forma involuntaria a través de la socialización”. (Sánchez Dromundo, Rosalba Angélica. (2007))

 

 

 

Existen diferentes tipos de capital:

 

·         Capital cultural: el cual es heredado o adquirido.

 

·         Capital económico: diferentes clases económicas.

 

·         Capital Simbólico: se define por algunas creencias o experiencias que tiene el sujeto

 

·         Capital Social

 

 

 

El campo intelectual de la educación

 

 

 

El campo es una estructura estructurada y una estructura estructurante, aunque suene confuso la verdad es que tiene sentido al decir que la “estructura estructurada” significa algo dado o en pocas palabras ya impuesto por la sociedad es ese elemento que no es posible mover por ejemplo las reformas educativas que las impone el gobierno; mientras que “estructura estructurante” se refiere lo que se esta dando, algo que se puede modificar pero depende del sujeto y que tanto adquiera capital, ya que cada sujeto tiene las condiciones para apropiarse del capital.

 

Ese campo es un espacio donde se va adoptar relaciones de poder y luchas por la dominación. Para entender mejor Bourdieu nos define el concepto de campo: “Bourdieu define el concepto de campo como un conjunto de relaciones de fuerza entre agentes o instituciones, en la lucha por formas específicas de dominio y monopolio de un tipo de capital eficiente en él” (Gutiérrez, 1997). Este campo esta dominado por agencia y agentes, la cual posibilita las relaciones culturales, esta agencia se habla de familia, mientras que los agentes son considerados como el padre y la madre.

 

La posición que un individuo ocupa en un campo está influenciada por diversos factores, como el tipo, volumen y legitimidad del capital y del habitus que han adquirido a lo largo de su trayectoria. Estos conceptos están estrechamente relacionados y se complementan mutuamente para determinar la posición social de los individuos en el campo. Los campos se componen de diversos actores, como productores, consumidores, distribuidores y reguladores, cuyas características y reglas varían según su historia y relación con el campo de poder. En el ámbito académico, por ejemplo, el campo está conformado por investigadores, académicos, profesores, estudiantes, instituciones de difusión y universidades.

 

El capital cultural es adquirido por los estudiantes, y legitimado mediante títulos y certificaciones, se transforma en capital simbólico de reconocimiento. Cuando este capital cultural es reconocido por los grupos en el poder, los sujetos ascienden a una posición elevada y adquieren el reconocimiento para ver lo valioso que es en el círculo en el que se desenvuelven.

 

La posición que una persona ocupa en un campo está determinada por una compleja interacción entre los conceptos de campo, capital y habitus. La comprensión de estos conceptos es crucial para entender cómo funciona la sociedad y cómo se establece y mantiene el poder en diferentes campos.

 

Es por eso que es importante saber que es campo para poder definir el campo intelectual, el cual se considera un subcampo del campo del control simbólico donde nos dice que el campo simbólico es aquel construido por agentes y agencias, donde las prácticas crean y construyen la reproducción cultural. Es por eso que este campo regula los medios, contextos, recursos discursivos y se ubican en las llamadas nuevas profesiones que regulan las relaciones sociales. Este campo simbólico tiene varios subcampos entre ellos el campo intelectual de la educación el cual se refiere a las posiciones, oposiciones y prácticas. “El campo intelectual de la educación puede considerarse una fuente importante en la generación de las posiciones y oposiciones en la teoría, investigación y practica educativa, y en la definición parcial de los discursos y practicas pedagógicas que circulan en el sistema educativo, en sus diferentes niveles.”(Díaz, M. (1993))

 

El campo intelectual de la educación, según Bourdieu sostiene que el sistema educativo es un campo de lucha por el poder simbólico y material, donde los diferentes actores compiten por definir lo que es legítimo y valioso en el ámbito intelectual. Los estudiantes, los profesores, los intelectuales, las instituciones y los agentes del Estado participan en este campo y se enfrentan en una lucha constante por el control y la legitimidad.

 

El éxito de este campo intelectual de la educación depende en gran medida del capital cultural que poseen los estudiantes y sus familias. Aquellos que tienen un capital cultural alto tienen más probabilidades de tener éxito en el sistema educativo, ya que están más familiarizados con las prácticas y normas culturales que son valoradas en el ámbito intelectual.

 

Para concluir el concepto de campo intelectual de la educación es una herramienta importante para entender la dinámica del sistema educativo y cómo se reproduce la desigualdad social. Bourdieu utilizó este concepto para analizar cómo el poder simbólico y material se disputa en el ámbito intelectual y cómo el capital cultural es un factor importante para el éxito en este campo.

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía:

 

  • Díaz, M. (1993). Capítulo I Aproximaciones al campo intelectual de la educación, pp. 9-39. El campo intelectual de la educación en Colombia. Cali: Universidad del Valle. 
  • Sánchez Dromundo, Rosalba Angélica. (2007). La teoría de los campos de Bourdieu, como esquema teórico de análisis del proceso de graduación en posgrado. Revista electrónica de investigación educativa, 9(1), 1-21. Recuperado en 17 de marzo de 2023, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1607-40412007000100008&lng=es&tlng=es.


miércoles, 15 de marzo de 2023

La Formación de Hegel a Gadamer

 
Formación, cultura y hermenéutica: 
de Hegel a Gadamer

Para comprender cómo se forma un individuo, es esencial considerar su contexto cultural e histórico. La realidad que rodea al sujeto es crucial para su autoformación, por lo que es importante tener en cuenta el entorno en el que se desarrolla. Un concepto clave en este sentido es la "gestalt", que ve al ser humano como un todo compuesto por cultura, lenguaje, sentimientos, y más.

Autores como Hegel y Gadamer hablan sobre la formación y su relación con la cultura y la historia. Hegel considera la formación como un proceso en el que el individuo adquiere conocimientos y habilidades para convertirse en un ser libre y racional, capaz de comprender la cultura y la historia de su tiempo. La cultura, según
Hegel, configura la identidad de una sociedad, mientras que la historia es el desarrollo progresivo de la razón en la humanidad.

Por su parte, Gadamer retoma la noción de formación y la integra en su teoría hermenéutica. Según esta, la formación implica interpretar y comprender la cultura y la historia a través de la experiencia y la tradición. La comprensión no es un proceso cognitivo puramente individual, sino que está mediada por la tradición y la experiencia histórica y cultural.


La hermenéutica es especialmente relevante para las ciencias del espíritu, ya que busca comprender la vivencia humana en toda su complejidad y amplitud a lo largo del tiempo y la historia del sujeto. Gadamer está influenciado por el romanticismo, en el que se toman en cuenta los sentimientos para tener una buena educación y formación del sujeto. "Usa los sentimientos no solo la razón para tu formación", es su recomendación. Esta hermenéutica tiene importantes implicaciones para la educación, ya que permite una comprensión crítica y reflexiva de la cultura y la historia, y favorece el desarrollo de la capacidad de diálogo y comunicación entre diferentes culturas y tradiciones. La comprensión se logra a través del diálogo y la interpretación, lo que conduce a la construcción de un conocimiento más concreto y contextualizado.

En este sentido, es importante destacar que no existe una verdad absoluta, sino que cada sujeto tiene su propia verdad. Para conocerla, es necesario comprender el contexto y tener una experiencia hermenéutica que permita analizar y comprender para tener una nueva experiencia. No hay pensamiento sin lenguaje, y el diálogo es esencial para el aprendizaje y para llegar a una verdad compartida. 

En conclusión, Gadamer destaca la importancia del estudio de las lenguas y el diálogo en el proceso de formación. La formación se da en la convivencia y en las relaciones sociales naturales, lo que ayuda al desarrollo humano. La racionalidad dialógica y experiencial es esencial para superar el anonimato tecnológico y para evitar la masificación en la educación. Las máquinas tienen capacidad informativa pero no comunicativa, y es difícil que el profesorado pueda reconocer a sus alumnos de manera personalizada en una educación masificada. Posiblemente en esta pedagogía hermenéutica que adopta los valores humanistas para la formación del ser humano, podemos encontrar herramientas para escapar de los efectos perjudiciales de una cultura altamente tecnológica que solo se enfoca en el éxito y la eficiencia. Por encima de la materialidad, debería prevalecer el mundo espiritual que hemos heredado a través del patrimonio histórico que representa nuestra cultura. Tenemos la responsabilidad de transmitirlo a las futuras generaciones.



Bibliografía:

  • Vilanou, C. (2002). Formación, cultura y hermenéutica: de Hegel a Gadamer. Revista de Educación 328, 205-223.



¿Puede ser considerada la pedagogía crítica como una teoría general de la educación?

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